En breve:
El Martillo.- Diario de los Cofrades
jueves, 9 de abril de 2026
Alguien me puede explicar esta tontería de ese cofrade
De verdad en una procesión sobria como se entiende que es la procesión de la Soledad se puede permitir este espectáculo tan bochornoso. Esto lo único que ha causado es risa entre los asistentes, en una procesión en donde precisamente debe prevalecer lo contrario. A ver si quien corresponda es capaz de limar estas cosas que forman parte ya de tiempo pretéritos.
Artículo de opinión por Juan Galego: "Dolores necesita una ruptura para volver a ser lo que fue"
Llevo años diciendo lo mismo, y el tiempo, una vez más, me ha dado la razón.
Desde que este blog comenzó en 2008, he opinado, me he equivocado muchas veces y también he acertado en otras tantas. Pero hay una idea que he defendido con firmeza desde el primer día: mezclar estructuras ajenas dentro de una cofradía nunca funciona. Y lo que ocurrió con la incorporación del tercio de Cristo Rey no fue una excepción, fue el ejemplo perfecto.
Lo dije entonces y lo repito ahora: fue un error garrafal.
Una cofradía no se construye con retales. Una cofradía tiene identidad, historia y una forma de hacer las cosas que no puede diluirse en experimentos. Introducir un tercio ajeno, con otra procedencia, otra mentalidad y otra manera de entender la vida cofrade, solo podía traer lo que estamos viendo hoy: conflictos, tensiones y una convivencia imposible.
Porque ese es el verdadero problema: aquí nadie quiere adaptarse.
Y cuando no hay adaptación, lo que hay es choque.
No voy a entrar en quién tiene la culpa en las tensiones actuales. No me interesa. El fondo es mucho más importante: el modelo está roto.
Y lo que hemos visto este año, con la participación de Cristo Rey en procesiones ajenas, disfrazada bajo diferentes nombres, no es más que la confirmación de ese fracaso. Se le puede llamar como se quiera, pero la realidad es evidente: se han saltado las normas de la cofradía a la que pertenecen.
Eso, sencillamente, no es aceptable.
Si formas parte de una cofradía, estás sujeto a sus reglas. Si no te gustan, hay una salida muy clara: marcharte. Pero lo que no se puede hacer es quedarse dentro y actuar como si estuvieras fuera.
Por eso lo digo sin rodeos: esta unión está agotada.
Y cuanto antes se rompa, mejor para todos.
Cristo Rey tiene base suficiente para caminar por su cuenta: colegio, juventud, estructura, recursos. Si creen en su proyecto, que lo desarrollen de forma independiente, siguiendo los pasos necesarios. Porque una cofradía no se improvisa, se construye con tiempo, con normas y con responsabilidad.
Ahora bien, también lo tengo claro: separarse no será gratis.
Porque fuera de una estructura consolidada como Dolores, la realidad es otra. Menos salidas, menos presencia, menos oportunidades. Y eso, especialmente para los más jóvenes, puede marcar la diferencia. No es lo mismo salir varios días que uno solo. Y ahí es donde pueden venir los verdaderos problemas internos para Cristo Rey si finalmente se rompe la unión, como parece que acabará rompiendo.
Pero incluso con ese coste, la separación sigue siendo la mejor opción.
Porque lo que hay ahora es insostenible.
Y aquí es donde quiero ser especialmente claro: el problema de fondo no es solo Cristo Rey. El problema es mucho más profundo. El verdadero cáncer de la cofradía de Dolores es su modelo organizativo.
Demasiados tercios.
Demasiados intereses.
Demasiados reinos de taifas.
Y una junta de gobierno incapaz de ejercer un control real.
Así no hay quien gobierne nada.
Se podrá maquillar la situación durante un tiempo, dependiendo de quién esté al frente, pero el problema estructural seguirá ahí. Y tarde o temprano, volverá a explotar.
Por eso creo que ha llegado el momento de dejarse de parches y afrontar la realidad con valentía.
Dolores necesita un cambio drástico.
No pequeños ajustes. No soluciones temporales. No equilibrios imposibles.
Necesita una refundación.
Una ruptura clara con el modelo actual. Separar lo que nunca debió mezclarse. Recuperar una identidad única y coherente. Volver a ser una sola cofradía, con una sola dirección y un solo criterio.
Y todo lo demás, que camine por su cuenta.
Compartiendo espacio si hace falta, pero no estructura, no gobierno, no identidad.
Porque lo que tenemos ahora no es una cofradía.
Es un monstruo ingobernable.
Y mientras no se entienda eso, mientras no haya voluntad real de cambiarlo, seguiremos exactamente igual: con conflictos, con tensiones y con un deterioro constante que, poco a poco, irá pasando factura.
Yo lo tengo claro.
O hay una ruptura valiente…
o no habrá solución.
Dolores tiene que ser Dolores. Y lo que se ha ido incorporando progresivamente a lo largo de los años se pueden ir formando como Cofradías independientes, pudiendo incluso compartir en algún caso sede canónica.
Sé que para las generaciones más jóvenes puede resultar muy chocante, porque han nacido con esto. Pero así, esto está mas cerca de la disolución que de la consolidación.
Pero como le dije a un buen amigo en 2008. Esto así, no tiene solución. Desde dicha afirmación vamos camino de los 20 años, y seguimos en el mismo punto, con los mismo problemas y en el mismo estancamiento organizativo y de identidad.
Con todo los respetos. Dolores tiene dos Titulares; Cristo de la Misericordia y Virgen de Dolores. Y cuando un integrante mira más por la Esperanza, Armagura... Es que tenemos un problema serio.
Para los que me estáis preguntando por mensaje que es para mi Dolores. Para mi Dolores, hablando de imágenes y tercios (antes Cofradías) es todo lo que ha venido de la unión de las Cofradías del Cristo de la Misericordia y la Virgen de Dolores:
Cristo de la Misericordia
Virgen de Dolores
Nazareno
Verónica
Piedad
San Juan
Oración en el Huerto
Jesús de la Columna
Todo lo demás es posterior. Y ahí es donde tiene que empezar la ruptura y el camino por separado en diferentes Cofradías.
Creo firmemente que tiene que volver todo al sitio. Así vamos camino de la disolución. Podrá ser antes o después. Pues así vamos muy mal
Artículo de opinión por Juan Galego: "Solidaridad mal entendida: cuando la Cofradía falla a los suyos"
Hay debates que se alargan más de lo que deberían, y el de las flores es uno de ellos. No por su importancia, sino por cómo se ha gestionado. Y aquí no hay matices que valgan: cuando algo se hace mal desde la base, todo lo que viene después es ruido, malestar y una sensación general de injusticia que se podría haber evitado.
Hablo con conocimiento de causa. He trabajado durante años en entidades sociales, gestionando, coordinando y participando en procesos de donación. Sé perfectamente lo que significa pedir colaboración, lo que implica apelar a la solidaridad y, sobre todo, lo que hay que hacer para que una iniciativa así funcione. Y hay una palabra clave que aquí ha vuelto a fallar: comunicación.
La Cofradía de Dolores ha vuelto a tropezar en lo mismo. Notas internas, mensajes entre tercios, información fragmentada… todo muy de puertas para dentro. Pero cuando se plantea una acción que afecta a toda la cofradía —y potencialmente al público general—, no basta con comunicados internos. Hace falta claridad, transparencia y, sobre todo, apertura.
Porque la pregunta es evidente: ¿quién tiene que ser solidario aquí? Tal y como se ha planteado, parece que únicamente los cofrades y los portadores. Y no, eso no es solidaridad, eso es cargar la responsabilidad siempre sobre los mismos. Sobre quienes ya están pagando una cuota, sobre quienes ya participan activamente, sobre quienes sostienen la cofradía desde dentro.
¿De verdad alguien se ha parado a pensar que puede haber cofrades o portadores que no estén en condiciones de pagar esas flores? ¿Que la solidaridad también puede ser necesaria dentro, no solo hacia fuera? Es una reflexión básica que, una vez más, parece que nadie ha hecho.
Si se quiere organizar una iniciativa solidaria, hay que hacerlo bien. Y ejemplos hay. La Cofradía de las Angustias lleva años demostrando cómo se hacen estas cosas: comunicación clara, publicidad suficiente, condiciones bien explicadas y un planteamiento que no genera dudas ni agravios. No es tan difícil: basta con mirar, aprender y aplicar. Y sobre todo, mantener todos los años las mismas reglas de "juego".
Aquí, en cambio, seguimos con el modelo de “cada tercio por su lado”, como si la cofradía no fuera una sola. Y ese es otro problema de fondo: la falta de unidad. No pueden existir reinos de taifas dentro de una misma organización. No puede haber mensajes distintos según quién los reciba. Tiene que haber un único criterio, una única comunicación y una única forma de hacer las cosas.
Y luego está la cuestión de fondo, la que más molesta: la equiparación injusta. No se puede tratar igual a un cofrade o a un portador —que forman parte de la cofradía, que aportan económicamente y que participan activamente— que a alguien que viene de fuera. No es elitismo, es sentido común.
Lo mínimo exigible sería reconocer esa implicación con algún tipo de prioridad o beneficio básico. Por ejemplo, que puedan disponer de un par de flores sin coste. A partir de ahí, quien quiera colaborar más, que lo haga. Porque la solidaridad, por definición, es voluntaria, no impuesta ni disfrazada de obligación.
Lo que no se puede hacer es diseñar una iniciativa mal comunicada, mal planteada y que, encima, recae siempre sobre los mismos. Así no se construye comunidad, así se genera desgaste.
Y lo peor de todo es que no estamos ante un problema nuevo. Es un error repetido. Y cuando los errores se repiten, ya no son fallos: son una forma de hacer las cosas que alguien debería empezar a cuestionar seriamente.
¿De verdad la Cofradía quiere hacer acción social a costa de sus asociados o solo con ellos en un momento tan mediático como es Ferrol la Semana Santa?, ¿no tendría más éxito el hacer un comunicado de prensa, una nota en los conductos oficiales de la Cofradía o en las propias retransmisiones televisivas de sus procesiones, con tiempo suficiente y repitiéndolo las veces que sea necesario explicando a la ciudadanía la forma de poder adquirir un flor de uno de los pasos y de paso colaborar con esa iniciativa solidaria? Después a lo largo del año ya hay otras acciones sociales que digamos son más exclusivamente para los que componen la Cofradía. Pero en un momento tan mediático, en el que el público en general está enganchado y muchos "mueren" por llevarse una flor de los tronos, y no somos capaces de captar la atención y las donaciones de este público dispuesto. Vuelve a fallar la comunicación. Como veis la comunicación es la clave de todo, y en esta y resto de Cofradías en la mayor parte de las situaciones brilla por su ausencia. Si no sois capaces de hacer desde la Junta de Gobierno esta simple lectura, lo siento mucho, pero no sé que hacéis dirigiendo una entidad en la que uno de sus pilares es la caridad y la solidaridad.
De verdad es tan difícil la planificación. La comunicación. A mi lo que realmente me parece es que la Cofradía de Dolores, con el tirón que tiene, ha vuelto a perder una oportunidad de oro de conseguir una gran recaudación para una acción solidaria, y todo por inacción, dejadez o un desconocimiento alarmante de sus dirigentes.
miércoles, 8 de abril de 2026
El mundo al revés
La Cofradía de Dolores publica en estos momentos estas dos fotografías de la nueva saya de la Virgen de la Piedad. Para que veáis como se dirigen las Cofradías. Lo que debía de hacer en Cuaresma para que todo el publico lo supiera, la conociera y luego la disfrutara y se fijasen en la procesión, lo hace pasada la Semana Santa, cuando ya importa un "bledo", y perdonar la expresión. Y así todas las Cofradías con prácticamente todo. Porque el día que la presentaron, como casi todo lo que presentaron, ni se molestaron luego en dar detalles. Mucho menos en publicar detalles de la obra. En fin. Más de lo mismo. Como decía ayer en el artículo de opinión, el aspecto de comunicación de los Cofradías en Cuaresma y Semana Santa, en mayor o menor grado entre unas y otras, ha sido muy deficiente. Solo tenéis que cortar la publicaciones realizadas por cada una de ellos en sus distintas redes tanto en Cuaresma y Semana Santa. Para muestra un botón.
martes, 7 de abril de 2026
Recomendación
Artículo de Opinión por Juan Galego: "Una Semana Santa correcta en la calle, pero apagada en la comunicación"
Ahora que ha terminado la Semana Santa, toca hacer balance. Y si bien es indiscutible que lo vivido en las calles ha sido bastante bueno, hay un aspecto que, a mi juicio, ha dejado mucho que desear: la comunicación de las cofradías.
Lo digo con cierta decepción, porque no siempre fue así. En años anteriores se había avanzado de manera notable en el uso de redes sociales, páginas web y canales informativos. Se percibía una voluntad de apertura, de contar lo que se hacía y de acercar la Semana Santa a más gente. Sin embargo, este año se ha producido un retroceso evidente.
Salvo el trabajo de la Junta de Cofradías, que cuenta con un servicio profesional y ha mantenido un nivel informativo correcto —aunque necesariamente generalista—, el resto de cofradías han ofrecido, en líneas generales, una imagen muy pobre en este ámbito. En algunos casos, el silencio ha sido prácticamente absoluto, incluso en plena Cuaresma y Semana Santa, que debería ser el momento de mayor actividad comunicativa.
Resulta especialmente llamativo el caso de hermandades que en su día fueron referencia en redes sociales y que ahora han perdido completamente ese liderazgo. Otras, que nunca destacaron por su capacidad informativa, han mantenido esa misma línea sin mostrar intención alguna de mejora. Y algunas más, que parecían querer dar pasos adelante, se han quedado a medio camino justo en los momentos clave.
El problema no es solo la falta de publicaciones, sino la ausencia de una estrategia clara. La información ha llegado tarde, escasa o, directamente, no ha llegado. Y eso es especialmente grave cuando hablamos de una celebración que vive, en gran medida, de su capacidad para emocionar, atraer y conectar con la gente.
No alcanzo a entender cierto hermetismo en torno a novedades, actos o cambios. La comunicación no resta valor a la tradición; al contrario, la potencia. Dar a conocer lo que se prepara, explicar los detalles, generar expectación, presentarlos previamente informando con tiempo de ello… todo eso forma parte, hoy en día, de cualquier evento que aspire a tener proyección. Ocultar o no comunicar supone, simplemente, perder oportunidades.
Además, se echa en falta algo que en otras ciudades ya es habitual: la presencia activa en redes durante las propias procesiones. Equipos —muchas veces formados por jóvenes cofrades— que documentan en tiempo real lo que ocurre, compartiendo imágenes, vídeos y sensaciones. No se trata solo de modernidad, sino de accesibilidad: de pensar en quienes no pueden estar presentes y quieren vivir la Semana Santa desde fuera.
En Ferrol, esa dimensión sigue siendo una asignatura pendiente. Y es una lástima, porque el potencial es enorme.
Tampoco ayuda que, una vez finalizada la Semana Santa, el silencio continúe. No hay balances, no hay valoraciones, no hay continuidad. Es como si todo terminase de golpe, sin cerrar el ciclo ni aprovechar el interés generado.
Creo sinceramente que ha llegado el momento de replantear este aspecto. La comunicación no es un complemento, es una herramienta fundamental. No sustituye a la tradición, pero sí la acompaña, la amplifica y la proyecta.
La Semana Santa de Ferrol ha demostrado que puede ser grande en la calle. Ahora necesita serlo también en la manera de contarse. Fuera hermetismos y sobre todo, fuera secretismos. Hagamos que la Semana Santa y las Cofradías sean de todos y para todos.
Y por favor, mas rigor con el dinero de los contribuyentes. Mas respeto por el procesionario. Tenemos todo un año para planificar. Si sabemos que tiene que estar cerrado por temas de imprenta en diciembre, creo que no es tan complicado cerrar todo (horarios, recorridos...) para entonces. Evidentemente pueden surgir imprevistos de última hora que fuercen a algún cambio, para eso está el QR, pero que no sirva de disculpa el QR para aplicar la dejadez y la intención de que todo vaya lo mas correcto posible en papel. Pero por favor, tengamos todo decido para entonces.
Ferrol bate récords turísticos en la Semana Santa 2026 con más de 400.000 visitantes y un impacto de 50 millones
El alcalde de Ferrol, José Manuel Rey Varela, presentó el balance turístico de la Semana Santa 2026 acompañado por representantes de las principales entidades implicadas, destacando el éxito colectivo de una edición que calificó de “histórica”. El regidor subrayó el papel fundamental de la ciudadanía y de los organizadores, afirmando que “sin ese esfuerzo conjunto no sería posible alcanzar los resultados logrados” y que “Ferrol está de moda”.
La ciudad registró más de 400.000 visitantes entre el Domingo de Ramos y el lunes de Chamorro, generando un impacto económico cercano a los 50 millones de euros en sectores como la hostelería, el comercio y el turismo. Según Rey Varela, se trata de “la Semana Santa más multitudinaria y emocionante de los últimos años”, consolidando el evento como una combinación única de tradición religiosa, cultura popular y expresión artística.
La campaña de promoción turística “Toque Ferrol”, lanzada días antes, contribuyó a reforzar la imagen de la ciudad, con más de 35.000 visualizaciones en redes sociales. Además, las oficinas de turismo atendieron a unos 2.400 visitantes, con presencia internacional procedente de países como Italia, Alemania, Reino Unido, Argentina y Estados Unidos.
Las visitas guiadas también registraron cifras destacadas, con 516 reservas y una ocupación del 97% en espacios como el Arsenal Militar, Navantia o el castillo de San Felipe. Este último recibió además más de 2.500 visitantes por libre. Otros centros culturales, como el Museo Naval y Exponav, superaron los 700 y 900 visitantes respectivamente.
La ocupación hotelera alcanzó el 100% en los días principales, mientras que la afluencia de público benefició notablemente a la hostelería y al comercio local. Cerca de 20.000 personas participaron en la IV Festa do Marisco, reflejando el dinamismo de la ciudad durante estas fechas.
El perfil del visitante se ha diversificado en los últimos años, con una mayor presencia de público joven, aunque se mantiene el denominado “turismo sentimental” vinculado al pasado militar de la ciudad. La mayoría de visitantes fueron nacionales, aunque también se registró presencia internacional de países como Canadá, Francia o Ucrania.
Por su parte, el presidente de la Junta General de Cofradías y Hermandades de la Semana Santa, Fernando Iguacel, calificó el balance como “un éxito total”, destacando el trabajo de las cinco cofradías y la celebración de 24 procesiones. Desde el sector hostelero, Emilio Vázquez resaltó el ambiente vivido y la plena ocupación de hoteles y restaurantes, apostando por seguir impulsando la marca de la ciudad.
El alcalde concluyó señalando que estos datos no solo reflejan el impacto económico, sino también el fortalecimiento de la imagen de Ferrol como un destino atractivo y en crecimiento. “La Semana Santa hace ciudad, hace comunidad y nos proyecta al exterior con orgullo”, afirmó.
lunes, 6 de abril de 2026
La Cofradía de Dolores muestra su potencial en su procesión del Jueves Santo con miles de asistentes y un cortejo en constante evolución
La noche del Jueves Santo volvió a confirmar a la Cofradía de Dolores como uno de los grandes referentes de la Semana Santa de Ferrol, con una procesión multitudinaria y mejoras organizativas.
Ferrol vivió una de sus jornadas más esperadas con la salida de la procesión del Cristo de la Misericordia y la Virgen de la Piedad, considerada la más numerosa del Jueves Santo y la más concurrida de toda la Semana Santa ferrolana. Miles de personas abarrotaron las calles para presenciar un cortejo que reunió a más de un millar de cofrades y varios tronos, reafirmando su peso dentro del calendario pasional.
La procesión destacó nuevamente por su consolidación y por la evolución experimentada en los últimos años, tanto en organización como en acompañamiento musical y participación ciudadana. Sin embargo, no todo está correcto en torno a algunos aspectos del cortejo, especialmente en lo relativo al exorno floral y la composición de los misterios.
La Oración en el Huerto presentó una renovada disposición que fue bien recibida, con nueva vestimenta y mantolin, aunque creo que el conjunto aún demanda mayor desarrollo escultórico para reforzar su carga narrativa. Quizás la figura de dos apóstoles, uno de pie tras el árbol y otro recostado (tipo Montesión). En una línea similar, el paso del Cautivo volvió a evidenciar su fuerza devocional, aunque sigue pidiendo más figuras que completen el pasaje. En lugar de tirar el dinero con una túnica y unos cordones que no necesitaba (iba mucho mejor antes), se lo podían haber ahorrado para una futura imagen secundaria, que por cierto se la andan pidiendo a los de Jesús Atado a la Columna.
Uno de los momentos más destacados del cortejo fue, como es habitual, la presencia de Jesús Nazareno, una de las imágenes más impactantes de la Semana Santa local, que volvió a emocionar al público a su paso. Este año me gustó menos, pues creo firmemente que va mucho mejor todo con flor morada y no con el batiburrillo que le han puesto este año. Y por Dios, nadie es capaz de ver que esos faroles no le pegan ni con cola al misterio. Por su parte, el Cristo de la Misericordia destacó por un conjunto sólido y cuidado, acorde con su condición de titular. Espectacular el monte de rosas.
La Virgen de la Piedad, correctamente vestida, me deja sensaciones encontradas debido a un adorno floral que considero poco arriesgado. Parece que con ella siempre se quedan a medio camino. Veo demasiado verde y poca flor y todo demasiado alto. Ojalá algún día acierten con ella porque es una de mis debilidades. Os invito a que reviséis el adorno floral de este año de la Virgen de la O de Sevilla. Imaginaros a la piedad así. Ufff un sueño.
Más allá de los aspectos artísticos, la procesión volvió a poner de manifiesto su enorme capacidad de convocatoria, en una Semana Santa que este año ha registrado cifras récord de asistencia y ocupación turística en la ciudad.
No obstante, entre los temas que generan discusión se encuentra la modificación del recorrido, una decisión que parte del entorno cofrade considera cuestionable al tratarse de una procesión ya plenamente consolidada. Sinceramente creo que se debe recuperar el recorrido original que hace pocos años se recortó. No se puede estar dando uno palmaditas de los miles de visitantes mas que tenemos cada año y por el contrario recortar recorridos, que es lo que hicieron las Cofradías últimamente. Es ciertamente una gran contradicción. Hay algunos recorridos que son de chiste. Casi es mejor no salir ya.
Con todo, la Cofradía de Dolores reafirma su posición como uno de los pilares fundamentales de la Semana Santa ferrolana, combinando tradición, devoción y una evolución constante que no deja indiferente a nadie. Es más, otras Cofradías siempre la tratan de emular. Solo hay que fijarse para darse cuenta.
















