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El Martillo.- Diario de los Cofrades

DOMINGO DE RAMOS 2027 (21 al 28 MARZO)

martes, 14 de abril de 2026

"El Martillo" programa / procesionario de mano, cumplirá en 2027 su décimo aniversario con algunas novedades

Ya para cerrar un poco lo que ha sido la Semana Santa 2026, desde El Martillo queremos agradecer a todos los patrocinadores de la edición de este año en, El Martillo 2026: a todos los anunciantes y, especialmente, al patrocinador principal. Prácticamente el 95% de los anunciantes nos acompañan año tras año, algo que nos llena de orgullo porque demuestra que están contentos y satisfechos con el resultado de publicitarse y con la oportunidad de repartir estos procesionarios. Para nosotros es un auténtico honor que todos quieran continuar con nosotros edición tras edición.

También queremos dar la bienvenida a los nuevos patrocinadores y recordar a los que nos han dejado. En la mayoría de los casos ha sido por causas de fuerza mayor: jubilaciones, cierres de negocio o situaciones puntuales. Muchos de los que se han ido en alguna ocasión han vuelto al poco tiempo, retomando su espacio en nuestro procesionario.

Aprovecho para recordar que aquellas personas o empresas interesadas en publicitarse en el procesionario tienen durante todo el año nuestro correo disponible para informarse o reservar su espacio de cara a la próxima edición de 2027.

Además, quiero anunciar que la edición de 2027 será especial, ya que alcanzaremos el procesionario número 10. Esta aventura comenzó en el año 2011, le siguieron los procesionario de 2012 y 2013. Posteriormente, por motivos laborales tuve que abandonar la ciudad y el proyecto quedó en pausa hasta retomarlo en 2019, con el parón posterior provocado por la pandemia. Desde entonces han visto la luz las ediciones de 2022, 2023, 2024, 2025 y 2026. En total, nueve procesionarios han salido a la calle, y si Dios quiere, en 2027 celebraremos el décimo aniversario con la décima edición.

Puedo adelantar que la portada del procesionario 2027 será el Nazareno de la Cofradía de Dolores. Para mí es una de las imágenes más emblemáticas y potentes, de las que más transmite dentro de la Semana Santa ferrolana. El Nazareno de Dolores es, a mi juicio, una de las más expresivas, y aun así sigue siendo una gran desconocida para el gran público. Aunque muchos la conocemos desde hace años, quizás no tiene la misma proyección mediática que otras imágenes como la Virgen de Dolores, la Soledad, las Angustias o la Piedad. Creo que es una imagen que la propia cofradía debería potenciar aún más.

La elección de esta portada no es casual. Además de su valor artístico y devocional, fue la imagen que ilustró la primera portada de El Martillo en 2011. Aquella edición fue un reto personal que saqué adelante en solitario, sin publicidad, únicamente con mi propio apoyo. Recuerdo que se imprimieron 1.500 ejemplares que se vendieron en quioscos por un euro, con una acogida muy positiva. Ese éxito fue el impulso para, en 2012, dar forma al proyecto tal y como lo conocemos hoy, ya con publicidad y una mayor estructura.

Desde entonces, muchos anunciantes nos acompañan desde aquel segundo procesionario de 2012. A partir de ahí comenzamos a lanzar tiradas de 10.000 ejemplares, consolidándose como un auténtico éxito y convirtiéndose poco a poco en una referencia. Hoy en día, la gente pregunta por el procesionario, recibe buenas críticas y, aunque es mejorable como todo, seguimos trabajando para crecer en cada edición.

Por todo ello, en este décimo aniversario queremos recuperar aquella primera portada como homenaje a los inicios del proyecto y como muestra de gratitud hacia el Nazareno, una de mis imágenes preferidas y a la que profeso una especial devoción, por ayudarnos a continuar con la travesía de lo que en su día solo era un proyecto a ejecutar. Realmente no va a ser la misma foto, pero si el mismo protagonista. El Nazareno. 

Además, en 2027 queremos celebrar este aniversario con algo especial: un nuevo producto en el que ya estamos trabajando y del que, por el momento, prefiero no dar detalles para que sea una sorpresa. Puede que incluso haya más de una sorpresa.

Por último, recuerdo a quienes estéis interesados en publicitaros en el procesionario podéis contactar a través del correo electrónico disponible en el blog. También os invito a ver todas las portadas de las ediciones anteriores, que se encuentran en la parte derecha del blog. Sé que muchos accedéis desde el móvil y esa sección no aparece en la versión móvil, pero podéis visualizarla accediendo a la versión web, ya sea desde un ordenador o seleccionando esa opción al final de la página en vuestro dispositivo.

Ahí podréis ver todo el contenido adicional que acompaña a las noticias. Estamos muy satisfechos con la acogida de esta edición, con la respuesta de los patrocinadores y con la difusión que ha tenido el procesionario, incluyendo su versión con código QR.

Como siempre, me gusta escuchar a la gente: vuestras sugerencias, críticas y opiniones, tanto de lo que os ha gustado como de lo que creéis que se puede mejorar. Os animo a compartirlas en los comentarios, ya que nos ayudan a seguir creciendo y a introducir mejoras de cara a futuras ediciones.

Por cierto, si alguien tiene un ejemplar de sobra del primer procesionario que se ponga en contacto conmigo, que se lo compro. Tuve ahí un pequeño percance en el lugar en donde lo tenía guardado y se me fue al garete.

Muchas gracias a todos.



Crónica Viernes Santo Merced: La procesión que deja a medias el Miércoles y el Viernes Santo de la Merced

Y he dejado para el final la procesión del Crucificado de la Cofradía de la Merced, porque es una procesión de la que poco o nada tengo que decir. No deja de ser una repetición exacta del Miércoles: mismos tercios, misma banda y la misma imagen, el Cristo Redentor, con un nuevo nombre y una forma diferente de llevarlo para hacer una procesión más. Una procesión que deja a medias el Miércoles y el propio Viernes Santo de esta Cofradía. 

Simplemente se le cambia el nombre, se sube a un paso y se le añaden sus dos imágenes secundarias. En esencia, estamos ante un trono que, a mi juicio, debería salir el Miércoles Santo, formando parte de la procesión junto a la Virgen de los Cautivos. De hecho, tanto este trono como el de la Virgen son los que tendrían sentido ese día. Darían lugar a una procesión mucho más potente, y no el invento ese raro. 

Sin embargo, se ha optado por crear la figura del “Crucificado” para el Viernes, trasladando al miércoles una puesta en escena que resulta impropia: se lleva al Cristo, Titular de la Hermandad, en el que denomino el columpio en lugar de portarlo en paso, como sería lo lógico. A partir de ahí, se le da una nueva denominación y se añade una procesión más a la Cofradía. 

No sería mejor dejarse de repeticiones que no aportan nada. Poner al Cristo en su paso con sus secundarias en la procesión del Miércoles, potenciar esta procesión, y ahora que tienes otra imagen, la de Jesús de la Humildad, trabajar más esta procesión, intentar traer las imágenes que supuestamente tienen que completar el misterio e ir cambiando los tronos que tiene esta Hermandad, que algunos no pegan ni con cola para lo que llevan encima, y dejarse de gastar el dinero y energías en una procesión (Viernes Santo) que no le aporta nada a la Hermandad, ni a la Semana Santa en su actual forma, ahí encajonada a las cuatro de la tarde en una jornada saturada de procesiones, y con un itinerario del todo ridículo. Pensemos un poco. No será mejor tener dos buenas procesiones que tres que te obliguen a quedarte a medio camino en todas? A no, que lo importante es salir muchas veces....

Ese es, en resumen, todo lo que hay. No hay más.





Crónica Domingo de Resurrección.- La Romería de Chamorro anticipada. Eso es en lo que la han convertido

Sinceramente, la procesión de la Resurrección es la que más me cuesta relatar cada año, porque, bajo mi punto de vista, es la peor con diferencia. No hay por dónde cogerla, se mire por donde se mire: en los pasos, en las imágenes, en la estética en la calle. Cofrades de distintas cofradías, mezclados, primero sin capuz y luego descubiertos. Un encuentro que más parece una romería de Chamorro anticipada que un acto propio del Domingo de Resurrección y de Semana Santa, y una retirada que no tiene absolutamente nada que ver con lo que debería ser una retirada de Semana Santa.

Aquí se mezclan churras con merinas: las pepitas, las rondallas, ambiente de romería, Corpus y sus alfombras… todo junto con la Semana Santa. Hay muchas formas de apoyar las tradiciones sin desvirtuar lo que realmente es importante.

La Magdalena es, probablemente, la mejor imagen que participa en esta procesión, aunque, siendo claros, no es una Magdalena como tal, sino una dolorosa reconvertida. Lo llevamos diciendo todos los años en esta crónica. Del adorno floral, mejor ni hablar: colorines y más colorines. Y ahí tenemos una Magdalena en pleno día de Resurrección, más propia de otro contexto, como Dolorosa que fuer creada, a lágrima viva.

Otro paso, similar al de la Verónica, vuelve a evidenciar la ausencia de candelabros y puntos de luz. No es que tengan que estar encendidos, pero forman parte esencial del conjunto del paso, y sin ellos, sencillamente, no encaja en una procesión de Semana Santa.

Sobre las gaitas, prefiero no comentar nada por respeto.

En cuanto al Resucitado, quizá estemos ante el último año en que salga esta imagen, ya que tengo constancia de que Jesús Cepeda está realizando una nueva. La idea de la flor blanca es acertada, pero la ejecución deja mucho que desear: un auténtico batiburrillo sin sentido, con jarras colocadas sin criterio alguno, propias de un paso de Virgen y no de Cristo, y también sin candelabros ni nada similar. El trono una peniña que no cuadra en una procesión de la Resurrección, como el resto que participan.

Y después llega la Virgen de la Luz, que tampoco hay por dónde cogerla. Flor multicolor sin sentido, un trono visiblemente deteriorado, con el manto encajonado y las ruedas asomando bajo el faldón. La imagen no funciona, vaya como vaya vestida; es lo que es.

Al final, el resultado es una mezcla de tres estilos completamente distintos, procedentes de tres cofradías diferentes, que no terminan de encajar entre sí.

Y, por último, sigo sin entender la presencia del tercio de la Virgen de la Esperanza de la cofradía de Dolores, cuando supuestamente esta ha roto relaciones con la cofradía de la Soledad, organizadora de la procesión. Se dice que acuden invitados por la Merced, lo cual puede ser cierto y resulta una explicación elegante, pero no deja de ser una contradicción, teniendo en cuenta que la procesión es, originalmente, de la cofradía de la Soledad.

En definitiva, es lo que hay, pero mucho tiene que cambiar esta procesión. No hay por donde cogerla. El resultado de esta procesión es directamente proporcional con la premura en que se empezó a sacar esta procesión a la calle en su día. Sin un proyecto, con retales, unos retales que hoy continúan y que están estancados. Así como otras procesiones de estas mismas Cofradías van evolucionando con el tiempo. Esta se ha quedado estancada desde el día en que se puso en la calle. Es decepcionante la puesta en escena. Y lo peor de todo, nadie se pone colorado con lo que están mostrando. Si esta es la manera de presentar una Semana Santa de Interés Turístico Internacional, espero que la gente que vea este despropósito viera otras cosas para compensar, porque sino se va a ir con una trauma a su casa. Que barbaridad. 

FOTO REDES IGNACIO DEL MORAL "INAXETE"



Crónica Viernes Santo Cofradía de Dolores: El Santo Encuentro reabre el debate sobre organización y modelos de repeticiones de las cosas

La procesión del Santo Encuentro, uno de los actos centrales de la Semana Santa de Ferro, me ha vuelto a dejar una sensación agridulce, a pesar de no haber estado presente y seguir su desarrollo a través de testimonios, fotografías y vídeos. Desde ese seguimiento, la impresión general es clara: una procesión excesivamente en el tiempo, con un ritmo lento y una retirada demasiado tardía que termina condicionando el resto de la jornada para sus cofrades. Considero que este es un aspecto clave a revisar, especialmente cuando la cofradía tiene más compromisos a lo largo del día. O se adelantan horarios o se agiliza el cortejo, porque tal y como está planteado actualmente pierde fuerza.

Uno de los puntos que más me sigue llamando la atención es la reiteración de imágenes y estructuras a lo largo de la semana. El caso del Nazareno (Jueves y Viernes Santo) y San Juan (Domingo de Ramos y Viernes Santo) son especialmente significativos. Personalmente, no acabo de entender que una misma imagen salga en más de una jornada sin una justificación clara. Creo que este tipo de decisiones le restan singularidad a momentos que deberían ser únicos.

De hecho, tengo cada vez más la sensación de que, tras ver la primera procesión de cada cofradía, el resto de la semana ofrece pocas novedades. Se repiten tercios, esquemas y, en ocasiones, incluso los propios pasos, lo que contribuye a una percepción de monotonía que no favorece al conjunto.

En el apartado estético, sigo viendo decisiones que, a mi juicio, desvirtúan el equilibrio del conjunto. El exceso de flor en algunos tronos, como el de la Virgen de Dolores, me parece un ejemplo claro. Siempre he defendido que la flor debe ser un complemento, no el elemento protagonista. Cuando se tapa buena parte del trono, se está ocultando también una parte importante del patrimonio visual de la procesión. Excesivo verde, poca flor.

Algo similar me ocurre con el paso de la Verónica. No termino de entender la ausencia de elementos lumínicos. Aunque procese de día, creo que forman parte esencial del conjunto y su falta genera una sensación de vacío difícil de justificar.

También me resulta llamativa la indumentaria en algunos casos, como la de San Juan (blanco por la mañana, verde resto del día). Y sus portadores ya va siendo hora que retiren esa túnica horrorosa que llevan desde hace décadas. Irían bastante más elegantes con la que llevan por ejemplo con el Cautivo. Esta es un cantazo. Los cambios de túnica a lo largo del mismo día y ciertos colores excesivamente llamativos hacen que, en mi opinión, la atención se desvíe hacia los portadores en lugar de centrarse en la imagen, que debería ser siempre la protagonista.

Todo esto me lleva a una reflexión más general: creo que es necesario encontrar un equilibrio entre tradición y evolución. Mantener la identidad es fundamental, pero eso no debería impedir introducir cambios que aporten variedad y eviten la sensación de estar viendo siempre lo mismo.

No se trata de romper con lo establecido, sino de evolucionar con criterio. Pequeñas variaciones, ya sea en lo estético o en la organización, podrían contribuir a enriquecer notablemente el conjunto de la Semana Santa.

En cualquier caso, mi intención no es cuestionar el valor global de la Semana Santa ferrolana, que sigo considerando de un nivel aceptable, aunque muy mejorable, sino aportar una reflexión que, creo, cada vez comparte más gente. Porque si algo tengo claro es que hay margen de mejora, y que abrir este tipo de debates solo puede ayudar a que siga creciendo en el futuro.

En lo que respecta a la vestimenta de la Verónica, debo decir que continúa en una línea estética que no comparto en absoluto y que, sinceramente, no le favorece. Cuesta entender esa insistencia en enlutarla prácticamente hasta las cejas cuando, en épocas pasadas, lucía con mucha más elegancia gracias a tonalidades más agradecidas como el azul o el blanco, sabiamente combinados con el negro.

En cuanto a la Virgen de Dolores, sin llegar a los excesos vistos en otras ocasiones —como los actuales en la capilla—, considero que la presentación sigue siendo claramente mejorable. Da la impresión de que se camina hacia un desequilibrio visual: la imagen amenaza con salir literalmente escorada por la desmesura de joyas y aderezos que se le están imponiendo. El fajín rojo, ya de por sí poco acertado, se ve además intervenido con broches y añadidos que no hacen sino acentuar esa sensación de sobrecarga.

Por último, en lo relativo al Santo Entierro y Os Caladiños, que valgan ya también para ellos estos comentarios ya que los pasos que participan ya lo hicieron también en Santo Encuentro y es lo mismo. Sobre la metedura de pata de Os Caladiños poco más puedo añadir a lo ya expuesto en anteriores artículos. Mi postura se mantiene firme, FEO con mayúsculas a devotos y cofrades con una decisión unilateral que ni se entiende ni se comparte. Un decisión que ni siguiera la cofradía se ha tomado la molestia de explicar. 

FOTOS REDES IGNACIO DEL MORAL "INAXETE"







La cofradía de las Angustias organiza una recogida solidaria de alimentos y fija el plazo para la devolución de hábitos

La cofradía de las Angustias ha puesto en marcha una nueva campaña solidaria de recogida de alimentos,  con el objetivo de ayudar a las personas más necesitadas a través de la colaboración de sus hermanos y devotos.

Según se detalla en el cartel anunciador, la recogida tendrá lugar en horario de 18:30 a 20:30 horas, centrada especialmente en productos de primera necesidad como pasta, arroz, legumbres, conservas, así como alimentos infantiles y productos sin gluten. Desde la corporación se hace un llamamiento directo a los cofrades con el mensaje: “Aporta tu alimento al devolver tu hábito”, vinculando así la acción solidaria con uno de los momentos habituales tras la Semana Santa.

En este sentido, la hermandad ha informado además de que desde hoy martes y hasta el jueves 30 de abril, en ese mismo horario de 18:30 a 20:30 horas, los martes y jueves, se establece el plazo oficial para la devolución de hábitos por parte de los hermanos. Durante esos días, se invita a todos los cofrades a contribuir con la campaña solidaria aprovechando la entrega de sus enseres.

La iniciativa busca reforzar el compromiso social de la cofradía, recordando que cada aportación, por pequeña que sea, supone una ayuda importante para quienes más lo necesitan. La corporación ha querido agradecer de antemano la generosidad de sus hermanos y fieles, subrayando que “tus donaciones ayudarán a quienes más lo necesitan”.

Con esta acción, la cofradía vuelve a poner de manifiesto su vocación caritativa, aunando tradición y solidaridad en uno de los momentos más significativos tras la celebración de la Semana Santa.



Crisis abierta en la Cofradía de Dolores: dimisiones, desorganización y silencio ante la polémica del Viernes Santo

La Cofradía de Dolores atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años. A las ya conocidas tensiones internas y al anuncio de dimisiones tras la Semana Santa, se suma ahora un nuevo foco de polémica relacionado con lo ocurrido durante la procesión del Viernes Santo, que ha incrementado el malestar entre hermanos y fieles.

Tal y como se venía adelantando, la crisis interna ha comenzado a materializarse en forma de renuncias. La primera de ellas ha sido la de Fran Sardiña, organizador del tercio de la Virgen de Dolores, quien ha presentado su dimisión. No será la única. Fuentes cercanas a la hermandad aseguran que se producirán más salidas, tanto en puestos organizativos como dentro de la propia Junta de Gobierno, donde al menos una dimisión se da prácticamente por segura, si no se ha producido ya.

Este contexto de desgaste se ve agravado por la polémica gestión del Viernes Santo, especialmente en la procesión de “Os Caladiños”. Uno de los episodios más criticados ha sido la decisión de suspender, sin previo aviso, el tradicional canto de la Salve en la plaza de Amboage, trasladándolo directamente al interior de la iglesia de Dolores. A día de hoy, días después de lo ocurrido, la cofradía sigue sin ofrecer explicaciones oficiales, lo que ha generado aún más indignación.

Pero no ha sido el único incidente. Personas que acompañan habitualmente a la Virgen con velas en la parte trasera del paso denuncian sentirse relegadas y desatendidas. Algunas de ellas llegan a describir su situación como la de “ocupas dentro de la procesión”, evidenciando una sensación de abandono total por parte de la organización.

Especialmente grave resulta el episodio ocurrido en el cruce de Méndez Núñez, donde un cordón policial, establecido por Policía y Protección Civil, impidió el paso a estas fieles que venían acompañando a la imagen durante todo el recorrido. El resultado fue tan insólito como doloroso: quienes habían participado activamente en la procesión no pudieron acceder al tramo final ni despedirse de la Virgen en igualdad de condiciones.

Este tipo de situaciones pone de manifiesto una preocupante falta de coordinación entre la organización de la cofradía y los dispositivos de seguridad, así como una evidente ausencia de planificación en lo relativo a la integración de los fieles en el cortejo.

Diversas voces dentro del ámbito cofrade apuntan a soluciones que ya se aplican con éxito en otros puntos de España: establecer una previsión previa de participantes con vela e integrarlos de forma ordenada dentro del cortejo, ya sea tras los tercios, inmediatamente antes o después del paso o en un lugar definido que garantice su participación digna y organizada. Lo que resulta difícilmente justificable es que queden completamente desubicados o incluso excluidos en el momento clave. Incluso muchas de estas devotas se marcharon para su casa ante esta ola desorganización y de desinformación.

Las críticas hacia la Junta de Gobierno no dejan de crecer. Se le acusa no solo de una gestión deficiente durante la Semana Santa, sino también de falta de transparencia y de una preocupante desconexión con la realidad de sus hermanos y fieles. El silencio ante lo sucedido en la plaza de Amboage se interpreta, además, como una falta de respeto hacia quienes forman parte activa de la vida de la cofradía.

Así, la suma de dimisiones, errores organizativos y ausencia de explicaciones sitúa a la Cofradía de Dolores en una encrucijada. Más allá de los relevos que puedan producirse en las próximas semanas, la hermandad deberá afrontar una profunda reflexión interna si quiere recuperar la confianza perdida.

Porque en juego no está solo la estabilidad de su estructura organizativa, sino también el sentido de pertenencia de quienes, año tras año, mantienen viva la devoción desde dentro. Y, por el momento, las respuestas siguen sin llegar.



sábado, 11 de abril de 2026

Carta del presidente de la Cofradía de las Angustias

 


Crónica Santo Entierro. Una procesión que podría dar portazo a nuestra infancia en 2027 si se cumple el presagio

La procesión del Santo Entierro volvió a ser lo que es y lo que siempre ha sido: una procesión solemne, seria, sin margen para demasiado análisis más allá de su propio sentido. Es una procesión especial, distinta a todas, y así se vivió una vez más en la calle.

Pero este año repasando imágenes y fotos para hacer esta crónica, la he visto con una sensación diferente. Con pena, sinceramente. Con la impresión de que quizá esta haya sido la última vez que la veamos tal y como la conocemos. Después de lo ocurrido en Cuaresma, con ese desencuentro entre las cofradías, todo apunta a que la situación puede cambiar de cara al futuro. El Santo Entierro quiere salir solo con la Virgen de Dolores o solos (objetivo principal), Dolores apuesta por hacerlo con San Juan y la Virgen. Este año, gracias a la mediación de Miramar, se ha evitado la ruptura, pero la sensación que queda es que ha sido una solución provisional.

Yo respeto profundamente la decisión del Santo Entierro. Cada cofradía organiza sus cosas como considera oportuno, y faltaría más. Igual que otras hermandades lo hacen a su manera, ellos también tienen todo el derecho. Pero no puedo evitar pensar que esta procesión no es una más. Es una procesión con una función muy concreta, con un carácter oficial dentro de la Semana Santa, y eso la hace diferente.

Por eso me parece una pena ese intento de volver a una época que ninguno de nosotros ha vivido. Ni siquiera la propia cofradía, que nació hace relativamente poco en comparación con lo que se quiere recuperar o emular. Los que ya peinamos canas tenemos muy presente cómo era esta procesión hace 40 o 50 años: larga, con representación de muchas cofradías, con ambiente en la calle. Con el paso del tiempo se fue reduciendo todo, sí, pero aun así seguía manteniendo ese carácter conjunto que la hacía especial.

Y ahora, pensar que eso puede romperse, que se pueda perder esa imagen que tantos años llevamos en la retina, pues da pena. No lo entiendo, sinceramente, pero es lo que se quiere y poco más hay que decir.

En cuanto al desenclavo, sigo en la misma línea de siempre. No soy partidario de copias de imágenes. Cada imagen tiene su historia, su devoción, su peso, y creo que eso hay que respetarlo. Si se quería una imagen para esta función, yo hubiese optado por algo completamente distinto, incluso una imagen articulada de las que hoy en día están muy logradas. Pero de nueva factura. Nunca una copia.

La ceremonia, además, se me sigue quedando a medias. La idea de recuperar el desenclavo es buena, pero la ejecución no termina de convencerme. Falta el sudario, falta cuidar más el momento, y sobre todo falta rematar el traslado del Cristo con la dignidad que requiere. Tal y como se hace ahora, ese final se desluce bastante. Tienen en el museo la antigua urna. No será mejor eso que llevar al Cristo como un “saco” de patatas, con todo el respeto.

Creo sinceramente que se podría hacer algo mucho más completo y más solemne, sin necesidad de grandes cambios, simplemente cuidando detalles que son fundamentales en una escena como esta.

Y poco más. El Santo Entierro ha sido, una vez más, lo que es. Pero con esa sensación de que algo puede cambiar, y no precisamente para mejor.




S

M

Artículo de opinión por Juan Galego: Basta ya!!!!!

Basta ya. No hay otra forma de empezar. Basta ya de silencios cómplices, de mirar hacia otro lado y de permitir lo que, a todas luces, es una falta de respeto continuada a nuestros Sagrados Titulares.

¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuándo va a seguir la junta de gobierno consintiendo este despropósito? Porque esa es la pregunta clave, la que muchos cofrades se hacen en voz baja, en corrillos, en conversaciones que nunca llegan donde tienen que llegar. ¿Hasta cuándo?

Lo que está ocurriendo con el vestidor de la cofradía de Dolores no es algo puntual ni anecdótico. Es una práctica reiterada, un modo de actuar basado en el lucimiento personal, en la imposición de un criterio propio por encima de la tradición, del buen gusto cofrade y, sobre todo, del respeto que merecen nuestras imágenes. No se trata de vestir, se trata de transformar, de disfrazar, de convertir lo que debería ser devoción en espectáculo.

Y lo más grave no es solo eso. Lo más grave es el silencio. El silencio de una junta de gobierno que, lejos de poner orden, permite que un vestidor haga y deshaga a su antojo: cambia cuando quiere, decide sin consultar, interviene sin criterio compartido. ¿De verdad no hay nadie que ponga límites? ¿De verdad el argumento es “no hay otro”? ¿Ese es el nivel?

Porque entonces el problema ya no es el vestidor. El problema es la dejación de funciones. El problema es una dirección que renuncia a su responsabilidad de velar por el patrimonio devocional de la hermandad. El problema es una junta que permite que la Virgen de Dolores sea utilizada como lienzo de caprichos personales.

¿A qué estamos jugando? ¿A un concurso de originalidad? ¿A ver quién llama más la atención? Esto no va de eso. Esto va de respeto, de tradición, de identidad. De saber estar a la altura de lo que una cofradía representa.

Y mientras tanto, los cofrades callan. Se asume. Se traga. Se comenta por lo bajo. Pero no se actúa. Y así, lo que debería ser intolerable, acaba normalizándose.

Por eso, la pregunta vuelve, una y otra vez: ¿hasta cuándo? ¿Hasta cuándo va a permitir la junta de gobierno que esto continúe? ¿Hasta cuándo se va a mirar hacia otro lado mientras se desvirtúa la imagen de la titular?

Porque cada cambio que se consiente es un paso más en la dirección equivocada. Y cada silencio, una forma de aprobación.

Esto no es una crítica por gusto. Es un grito desde dentro. Desde el respeto, sí, pero también desde la indignación. Porque hay líneas que no se deberían cruzar. Y hace tiempo que se cruzaron.

Basta ya.




viernes, 10 de abril de 2026

Regreso al pasado. Vuelven los carnavales

En fin. Ya le hacía falta su cuota de protagonismo. Que tío macho. Menos mal que queda poco para las elecciones. A ver si el que entre tiene cabeza y manda a este vestidor a paseo. Que barbaridad de tío