Una reunión extraordinaria del Tercio de San Juan Evangelista, celebrada en la tarde de ayer, ha puesto de manifiesto un creciente clima de tensión interna, marcado por desacuerdos organizativos, decisiones controvertidas y críticas hacia la gestión del mayordomo del paso.
En un momento de la reunión, el mayordomo hizo referencia al expediente abierto por la Cofradía a raíz de la queja presentada por un cofrade. Según lo expuesto, reconoció haber recibido una advertencia formal por parte de la Cofradía. Aunque se percibió un intento de disculpa, esta no habría sido dirigida de forma clara ni explícita hacia la persona afectada, lo que ha generado dudas sobre su alcance y validez.
El cofrade que interpuso la queja contra el mayordomo ha manifestado no haber recibido ninguna disculpa, ni de manera oficial ni informal. Asimismo, sostiene que cualquier eventual rectificación debería realizarse en el mismo foro en el que ocurrieron los hechos y con su presencia directa, rechazando intermediaciones.
La sesión contó además con la presencia del presidente y el tesorero de la Cofradía en calidad de observadores. Su asistencia ha llamado la atención entre algunos asistentes, al no ser habitual su participación en este tipo de reuniones internas. Algunas voces interpretan esta presencia como un intento de supervisión ante la situación de conflicto que atraviesa el tercio.
Escasa participación del tercio
Por otro lado, la convocatoria del nuevo organizador del tercio registró una escasa participación, con la asistencia de únicamente cinco miembros de filas, lo que podría reflejar un bajo nivel de implicación o descontento entre los integrantes.
La situación deja en evidencia un momento delicado para el Tercio de San Juan Evangelista, que afronta divisiones internas y cuestionamientos sobre su gestión en un contexto clave de preparación para la Semana Santa.
Nuevo local del tercio en la calle Real
Uno de los principales puntos abordados fue el cambio de local del tercio, motivado, según diversas fuentes presentes en la reunión, por el desacuerdo entre el anterior organizador y el actual mayordomo. Este último habría impulsado el traslado a una nueva ubicación donde se le permitiría disponer de servicio de cantina, tras las restricciones existentes en el emplazamiento anterior. La decisión ha generado malestar entre varios integrantes, que consideran que el nuevo espacio es más reducido y menos adecuado para las necesidades del grupo.
Nueva túnica para el Cautivo
Durante el encuentro también se informó de la aparición de una nueva donación destinada a la imagen del Cautivo: una túnica de distinto color. Este hecho ha despertado comentarios entre algunos cofrades, que interpretan esta iniciativa como una muestra de interés prioritario por la estética de la procesión del Jueves Santo frente a otras actividades del tercio a lo largo del año.








