En breve:

Exposición Semana Santa (De Viernes de Dolores a Domingo de Resurrección / Calle Real nº140 / De 11:00 a 14:00 y 17:00 a 21:00)........Entrega Medallas Oro Cofradía de Dolores (Jueves 2 ABR / 19:15 h. / Concello Ferrol)..........Acto del Desenclavo (Viernes 3 ABR / 18:00 h. / Atrio San Julián)...........Recogida de la Limosna Refugio Pardo de Atín (Sábado 4 ABR / hasta las 20:00 / Santuario de las Angustias).........Contacto: elmartillodejuangalego@yahoo.es

El Martillo.- Diario de los Cofrades

DOMINGO DE RAMOS 2027 (21 al 28 MARZO)

sábado, 4 de abril de 2026

La Cofradía de Dolores privó al pueblo de reunirse con la Virgen el Amboage al final de Caladiños

Profundo malestar en los devotos tras el inesperado final de la Cofradía de Dolores

La jornada de Viernes Santo, culmen de recogimiento y fervor para la Cofradía de Dolores, ha dejado este año un poso de indignación y desconcierto entre fieles y devotos. Lo que debía ser, como manda la tradición, un encuentro íntimo pero multitudinario en la plaza de Amboage para el rezo de la salve, se convirtió en un episodio marcado por la sorpresa y el descontento.

Como es costumbre arraigada en el sentir popular, tras la procesión, la Santísima Virgen de Dolores y San Juan debían encaminar sus pasos hacia la plaza, donde el pueblo, en comunión, eleva su canto en forma de salve. Sin embargo, y sin previo aviso ni explicación alguna, ambas imágenes enfilaron directamente hacia su templo, dejando atrás a centenares de devotos que aguardaban en la plaza, preparados para vivir uno de los momentos más emotivos de la noche.

El canto de la salve se celebró finalmente en el interior de la iglesia, con la participación de los tercios de la cofradía y aquellos fieles que lograron acceder a un espacio claramente insuficiente. Muchos otros quedaron fuera, privados de un acto que sienten como propio, como parte esencial de su vivencia de la Semana Santa.

Este cambio, no anunciado y contrario a lo recogido en el procesionario oficial, ha sido interpretado por numerosos devotos como una falta de consideración hacia el pueblo. “Se nos ha dado la espalda”, comentan algunos, visiblemente dolidos por lo ocurrido.

A este malestar se suma también la polémica en torno al reparto de flores. Si bien se valora positivamente cualquier iniciativa solidaria, muchos cofrades critican la improvisación y la falta de claridad en las condiciones. No se entiende que cada año se actúe de forma distinta, ni que se soliciten donativos —como el pago de dos euros por una rosa— sin una planificación ni comunicación previas, especialmente a quienes han portado los tronos con esfuerzo y devoción.

Frente a ello, se pone como ejemplo la organización de otras cofradías, donde estos gestos están previamente definidos, anunciados y asumidos por todos, evitando así confusión o agravio.

Muchos consideran imprescindible que la Cofradía de Dolores recupere la claridad, la previsión y el respeto por unas costumbres que no pertenecen únicamente a la cofradía, sino a toda la comunidad que las vive y las siente año tras año.




1 comentario:

Capuchón Ferrolano dijo...

Hoy nos reunimos como cada año, con el corazón encogido y el alma llena de devoción, para rendir homenaje a quien es mucho más que una imagen: nuestra Santísima Virgen de los Dolores.

La Cofradía de Dolores no es solo la más numerosa, ni la que más procesiones organiza en nuestra ciudad. Es, ante todo, un símbolo vivo de la identidad de Ferrol, un emblema que atraviesa generaciones y que late en cada uno de nosotros. Es tradición, es fe, es historia compartida.

Por eso, no se puede entender, ni se puede permitir, que nuestro pueblo no tenga la oportunidad de rendirle su merecido homenaje en un momento tan especial como la retirada de la procesión de Caladiños. Ese instante no es solo un acto más del calendario; es un encuentro íntimo entre la Virgen y su gente, una despedida cargada de emoción, de silencio y de respeto.

Cada paso, cada mirada, cada lágrima que se derrama en ese momento forman parte de lo que somos como comunidad. Negar ese espacio es, en cierta manera, romper un vínculo que nos une desde hace décadas.

Ferrol no solo contempla a su Virgen, la siente. Y la siente especialmente en ese instante final, cuando todo parece detenerse y solo queda la emoción compartida.

Defendamos nuestras tradiciones, cuidemos lo que nos hace únicos y no olvidemos nunca que la Cofradía de Dolores es, y seguirá siendo, parte esencial del alma de esta ciudad.

Porque mientras haya un ferrolano que mire a la Virgen de los Dolores con devoción, nuestra historia seguirá viva.