En breve:

Festividad Cristo Redentor y Eucaristía 100 años hechura imagen (Sábado 21 FEB /19:00 h / Capilla Merced) y procesión a continuación..........Novena Nazareno de las Angustias (Del 25 FEB al 5 MAR)..........Vía Crucis Cofradías (Viernes 27 FEB / 20:00 h.).- Jesús de la Humildad de la Cofradía de la Merced..........Concierto de Aniversario AM Cristo de la Buena Muerte (Jueves 5 MAR / 19:00 h.- / Capilla Orden Tercera )...........Festividad Nazareno de las Angustias y Veneración (Viernes 6 MAR /Toda la Jornada / Santuario de las Angustias).........Pregón Semana Santa 2026 (Viernes 6 MAR / 19:00 h/ Teatro Jofre)..........Función Principal en honor Nazareno de las Angustias y procesión (Sábado 7 MAR / 12:00 horas /Santuario de las Angustias)..........Presentación Revista y Procesionario 2026 (Viernes 13 MAR / 19:00 h/ Torrente Ballester).......... (Si queréis poneros en contacto con nosotros con alguna noticia de tu Cofradía, de tu banda o de cualquier cosa que tenga que ver con el mundo cofrade lo puedes hacer en: elmartillodejuangalego@yahoo.es..........

El Martillo.- Diario de los Cofrades

DOMINGO DE RAMOS 2026

miércoles, 18 de febrero de 2026

Artículo Opinión Juan Galego: Todo muy bonito pero… lo más importante….. ¿Cuando pasarán las Cofradías por delante del Santísimo en la Catedral? ¿Para cuándo las Estaciones de Penitencia?

Hoy quiero volver sobre un tema que ya he tratado en otras ocasiones en el blog y que en su momento suscitó un notable interés entre los cofrades: la Estación de Penitencia. Algo aparentemente sencillo, pero absolutamente esencial. De hecho, es el núcleo y la verdadera razón de ser de toda procesión.

La Estación de Penitencia tiene como finalidad acudir a la Catedral para rendir honores al Santísimo Sacramento, pasar ante Él, realizar la reverencia correspondiente y dedicar unos momentos a la oración. Ese gesto, que puede parecer simbólico, es en realidad el sentido profundo de nuestra salida procesional. No se trata únicamente de recorrer las calles ni de cuidar la estética o la organización externa; se trata de culminar el acto en presencia del Señor.

Y es precisamente eso lo que echo en falta en Ferrol.


En los últimos años estamos viendo cómo se introducen novedades en nuestras procesiones. Este año, por ejemplo, se ha incorporado el tramo silencioso, una iniciativa que personalmente aplaudo. Este tipo de propuestas enriquecen la vivencia y demuestran que las cofradías reflexionan y trabajan por mejorar. También se desarrollan otras actividades que, sin duda, aportan valor.

Pero no debemos olvidar lo fundamental. Todo puede evolucionar, todo puede adaptarse, pero la Estación de Penitencia es básica. Es el corazón de la procesión y no debería perder su centralidad.

Desde algunos ámbitos de la Semana Santa ferrolana se han señalado supuestos inconvenientes para que las cofradías acudan a la Catedral a realizar Estación de Penitencia ante el Santísimo: que los pasos entren en San Julián, que pasen por delante del altar, que los cofrades hagan la reverencia correspondiente. Sin embargo, estas objeciones admiten soluciones razonables.

Si se considera problemático el acceso al interior del templo, podrían estudiarse fórmulas alternativas, como realizar el saludo o la reverencia desde el atrio de San Julián, sin necesidad de entrar físicamente en la iglesia. Lo verdaderamente importante es mantener el sentido penitencial, aunque se adapte la forma.

También se ha argumentado que la entrada de las cofradías podría interrumpir los oficios diarios. Pero sabemos que en la mayor parte de España las procesiones realizan Estación de Penitencia en sus catedrales sin que ello suponga conflicto alguno. Con el debido silencio y respeto, los pasos y los hermanos pasan ante el Santísimo y la liturgia continúa con normalidad. No es algo excepcional ni imposible de gestionar; es, de hecho, habitual en muchas ciudades.

En Ferrol podría hacerse exactamente lo mismo, con organización y voluntad.

Además, esta propuesta podría abrir nuevas oportunidades. El tramo comprendido entre el atrio de la Catedral y la calle de la Iglesia, hasta que las cofradías enfilen hacia Magdalena o hacia la vía correspondiente, podría convertirse en una pequeña carrera oficial. La instalación de algunas gradas o sillas no solo ordenaría el paso de las procesiones, sino que podría generar un ingreso económico adicional para las cofradías. Hablamos, en cualquier caso, de un tramo reducido, que no supondría un grave entorpecimiento del tráfico rodado durante la semana, especialmente una vez finalizadas las obras y plenamente operativa la carretera de Circunvalación.

En este contexto, resulta inevitable mirar hacia la Junta General de Cofradías y Hermandades de la Semana Santa de Ferrol. 

Desgraciadamente, su papel en la actualidad parece residual. Su labor se centra fundamentalmente en repartir recursos económicos y en organizar actividades ya consolidadas como el pregón, la revista, el procesionario y algunos actos menores. Todo ello es necesario, sí, pero no suficiente. No se percibe una evolución clara ni un impulso decidido hacia nuevos retos. Da la sensación de estancamiento.

Y, sin embargo, la Junta debería ser el órgano competente e idóneo para liderar una propuesta como esta. Debería capitanear el diálogo entre hermandades, negociar con la diócesis, estudiar posibilidades y buscar fórmulas viables. Porque si algo es esencial en nuestra Semana Santa es alcanzar el sentido pleno de la Estación de Penitencia 

Es importante que los cofrades llamemos a las cosas por su nombre. Lo que actualmente se hace en Ferrol es salir en procesión, procesionar por las calles. Pero no se realiza Estación de Penitencia en su sentido litúrgico y tradicional. El día que entremos en la Catedral para visitar al Santísimo, rezar ante Él y hacer la correspondiente reverencia, ese día podremos hablar con propiedad de ello. Mientras tanto, por mucho que nos pese, en Ferrol solo procesionamos.

 Y esta reflexión no pretende ser una crítica destructiva, sino una invitación a pensar en el futuro. Si creemos de verdad en el sentido espiritual de nuestras hermandades, este asunto no puede seguir posponiéndose indefinidamente. Es básico, es esencial y forma parte de la identidad misma de una Semana Santa que aspire a crecer no solo en estética o participación, sino también en profundidad religiosa.

Por ello, quiero abrir un debate. Os invito a participar, a aportar vuestra opinión y vuestras propuestas. ¿Qué fórmulas podrían estudiarse? ¿Cómo debería plantearse este asunto? ¿Qué pasos habría que dar para que, en algún momento, pueda llevarse a cabo?


Os leo!



No hay comentarios: