La noche del Jueves Santo volvió a confirmar a la Cofradía de Dolores como uno de los grandes referentes de la Semana Santa de Ferrol, con una procesión multitudinaria y mejoras organizativas.
Ferrol vivió una de sus jornadas más esperadas con la salida de la procesión del Cristo de la Misericordia y la Virgen de la Piedad, considerada la más numerosa del Jueves Santo y la más concurrida de toda la Semana Santa ferrolana. Miles de personas abarrotaron las calles para presenciar un cortejo que reunió a más de un millar de cofrades y varios tronos, reafirmando su peso dentro del calendario pasional.
La procesión destacó nuevamente por su consolidación y por la evolución experimentada en los últimos años, tanto en organización como en acompañamiento musical y participación ciudadana. Sin embargo, no todo está correcto en torno a algunos aspectos del cortejo, especialmente en lo relativo al exorno floral y la composición de los misterios.
La Oración en el Huerto presentó una renovada disposición que fue bien recibida, con nueva vestimenta y mantolin, aunque creo que el conjunto aún demanda mayor desarrollo escultórico para reforzar su carga narrativa. Quizás la figura de dos apóstoles, uno de pie tras el árbol y otro recostado (tipo Montesión). En una línea similar, el paso del Cautivo volvió a evidenciar su fuerza devocional, aunque sigue pidiendo más figuras que completen el pasaje. En lugar de tirar el dinero con una túnica y unos cordones que no necesitaba (iba mucho mejor antes), se lo podían haber ahorrado para una futura imagen secundaria, que por cierto se la andan pidiendo a los de Jesús Atado a la Columna.
Uno de los momentos más destacados del cortejo fue, como es habitual, la presencia de Jesús Nazareno, una de las imágenes más impactantes de la Semana Santa local, que volvió a emocionar al público a su paso. Este año me gustó menos, pues creo firmemente que va mucho mejor todo con flor morada y no con el batiburrillo que le han puesto este año. Y por Dios, nadie es capaz de ver que esos faroles no le pegan ni con cola al misterio. Por su parte, el Cristo de la Misericordia destacó por un conjunto sólido y cuidado, acorde con su condición de titular. Espectacular el monte de rosas.
La Virgen de la Piedad, correctamente vestida, me deja sensaciones encontradas debido a un adorno floral que considero poco arriesgado. Parece que con ella siempre se quedan a medio camino. Veo demasiado verde y poca flor y todo demasiado alto. Ojalá algún día acierten con ella porque es una de mis debilidades. Os invito a que reviséis el adorno floral de este año de la Virgen de la O de Sevilla. Imaginaros a la piedad así. Ufff un sueño.
Más allá de los aspectos artísticos, la procesión volvió a poner de manifiesto su enorme capacidad de convocatoria, en una Semana Santa que este año ha registrado cifras récord de asistencia y ocupación turística en la ciudad.
No obstante, entre los temas que generan discusión se encuentra la modificación del recorrido, una decisión que parte del entorno cofrade considera cuestionable al tratarse de una procesión ya plenamente consolidada. Sinceramente creo que se debe recuperar el recorrido original que hace pocos años se recortó. No se puede estar dando uno palmaditas de los miles de visitantes mas que tenemos cada año y por el contrario recortar recorridos, que es lo que hicieron las Cofradías últimamente. Es ciertamente una gran contradicción. Hay algunos recorridos que son de chiste. Casi es mejor no salir ya.
Con todo, la Cofradía de Dolores reafirma su posición como uno de los pilares fundamentales de la Semana Santa ferrolana, combinando tradición, devoción y una evolución constante que no deja indiferente a nadie. Es más, otras Cofradías siempre la tratan de emular. Solo hay que fijarse para darse cuenta.





Espectacular el monte de rosas del Cristo. Yo la vi por el Stollen y el monte iba casi tapado por las petaladas de colores claros. En eso la Cofradia no tiene la culpa. No sé si estará mal pedirle a la gente que al Cristo solo le tiren pétalos rojos porque la procesión llevaba poco tiempo y ya casi no se sabia si eran rosas o claveles o si había nevado en ese monte. Bueno esto es una apreciación personalísima, no sé si a alguien más se le ha venido a la cabeza. Complicado si la gente no lo aprecia como yo. Yo le echaría petaladas a todos menos a este Cristo para no deslucirle su adorno floral.
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